“El origen de la música”
Autores: López Niños Alison
Michel
Cerezo Cruz Danna Michelle
Cano Bacilio José Angel
Se
encontraban esperando los nueves hijos de Zeus y Mnemósine (quien era la personificación de la
memoria), todas destinadas a pertenecer al séquito de Apolo desde aún antes de
su nacimiento. Euterpe, quien amaba su soledad y el silencio, buscaba como
huir. “El tiempo exige su tributo”, repetía en su mente, a la vez que salía de
sus aposentos y sin darse cuenta se perdía a lo lejos de sus hermanas, de su
destino y de su lugar predilecto.
Luego de horas caminando, sin hablar con nadie
más que no fueran sus propios pensamientos, volvió en sí misma y se encontró en
un lugar que no le permitía divisar ningún camino de regreso.
Euterpe
comenzó a buscar y recolectar cosas que le ayudaran a recuperar fuerzas, una
vez que encontró unas bayas y las comió cayó en un profundo sueño. Mientras tanto su madre,
Mnemósine, preocupada buscó a Eolo con la esperanza de que el viento la ayudara
a orientarse y volver a casa. Pero al despertar Euterpe y sentir el frio viento
acariciando sus hombros desnudos y pies descalzos, buscó algo que la cubriera
de la intemperie y se cubrió con hojas y flores. Luego
de días, habiendo encontrado una forma de subsistir, la pequeña Euterpe trató
de buscar a alguien, pero sin respuesta cada vez que gritaba, el viento no respondía
más que susurros. Euterpe pensó que tal vez no estaba siendo lo suficientemente
cortés, así que recitó poemas de auxilio y algunos existentes, y otros que la desesperación
le ayudó a crear. De
las ramas sacó varas de a las cuales hizo hoyos y por ocio y para no enloquecer
en su quietud. Esa tarde el viento de Eolo sacudió al ritmo de la frustración
de Mnemósine convertida en furia, el
enojo arrastró y deformó la voz de Euterpe y entro por los orificios de las
ramas que jugaban aún entre sus manos, el sonido del viento dejo de susurrar a
sus oídos para convertirse en un sonido reconfortante y mágico que hechizó a
las comunidades lejanas y a la propia Euterpe, quien no podía reconocer su
propia voz en compañía del sonido que había creado.
El
rumor de los sonidos hechizantes llegó a Zeus quien, gracias a los testimonios
que hablaban de lo relajante y emotivo que
era escuchar aquello que salía del bosque; mandó a buscar a la criatura y
tenerla hasta él. Pasaron semanas
y nadie se había atrevido a capturar a la criatura, no por miedo, sino por qué
nadie quería dejar de escucharla. Cansado, Zeus la capturó mientras dormía,
para que pudiera escuchar por si mismo, sin embargo al momento de examinarla,
observó el rostro de Euterpe, el cual seguía igual aunque todo lo demás en ella
luciera diferente. Aviso a su madre, y la encerró por semanas como castigo por
escapar. Aquellos acostumbrados a deleitarse con los hechizos anónimos de Euterpe
habían comenzado a hacer presencia y al enterarse del encierro de ella, decidieron en un en un ciclo más de egoísmo
que de caridad, ayudarla a escapar, es así que durante la noche forzaron las
cerraduras del lugar donde se encontraba y entraron, sin embargo en el lugar
solo encontraron comida y una inscripción en el mármol que decía: “Mientras
vivas, brilla, no sufras por nada en absoluto. La vida dura poco y el tiempo
exige su tributo”. Sin
saber nunca de donde salió el majestuoso sonido en medio del bosque, la gente
comenzó a tratar de imitar lo que sus recuerdos registraron, y honrar a la musa que inspiró lo que después se
denominó como música.
Mitos
Danna Cerezo Cruz (Persefone) y Jatziri Camila Cossio González (Psique)
3°C "V"
Mitos
Oscar Ramirez Zepeda (Zeus)
3ºC ''V''
https://www.youtube.com/watch?v=j4zBuIrWzio&feature=youtu.be
''Tradeus, dios de la guerra''
Los mortales arreglaban sus problemas salvajemente,
utilizaban objetos punzantes muy rústicos que no eran efectivos para matar,
Zeus veía que los bandos realmente no poseían la necesidad de ganar, si no solo
de matar, así, Zeus mandó a uno de sus hijos. Tradeus, para representar un
símbolo de guerra, éste le daría a los mortales lo necesario para ejercer un
escenario sangriento, lo que resultaría en una hoja de acero refinado, eficaz
para realizar cortes profundos, esto impulsó aún más las guerras y hacía de su
duración una pequeñez con la efectividad de la arma otorgada, con esta idea, el
hombre ejerció sus propias ideas, y la producción de armas similares provocaría
el éxtasis de Tradeus, con armas renovadas, el semidiós decidiría enfrentar a
los mortales, la batalla no parecía tener fin, el semidiós no se doblegó, y los
mortales cada vez realizaban armas más y más mortíferas, y después de muchos
años, Tradeus murió, no sin antes llevarse a miles y miles de guerreros, Zeus
declinaba a la decisión de su hijo, pero al haber sido éste quien impulsó estas
guerras, se mantuvo neutral ante la muerte de su hijo, cuyo cuerpo desapareció
del campo de batalla, dejando detrás, su arma y el arma de todas sus víctimas,
así representó un símbolo de batalla, de guerras simplificadas a las armas de
una hoja, haciendo esta, y sus variaciones, un recurso necesario para los
conflictos terrenales.
Óscar Ramírez
Zepeda
ASK, EL SEMIDIOS
Por: Camila Cossio González.
Ask, semidios de ojos saltones como los de un búho, piel suave pero blanca como la nieve que provoca Temis y con valentía como la de un león obtenida por su padre; hijo de la Diosa Eris y Perseo.
Un día, Ask estaba merodeando como de costumbre por el Olimpo escuchando lo que los demás dioses decían.
Su madre quería saber algunas cosas sobre Zeus, puesto que sentía una atracción hacía él, por lo que ella le otorgó dos dones esenciales que consistían en el anonimato y el poder transformase en otras personas, con los cuales podía obtener información sobre cómo acabar con Hera.
Como de costumbre, Zeus mientras se encontraba deambulando por los jardines, se le presentó Ask quien adquirió la forma de Hades, hermano de Zeus. Entonces comenzó a cuestionar acerca de su esposa pero no brindó las suficientes respuestas, por lo que decidió transformase en alguien que sí fuera de suficiente confianza para Zeus, Rea era la indicada.
Al día siguiente ya sabía donde estaría Zeus, tomó el papel de su madre, pero cuando lo empezó a interrogar, inmediatamente se dio cuenta que se trataba de Ask, por su particular manera de expresarse, así que Zeus le ofreció una bebida que lo regresó a su personalidad original, por lo consiguiente lo castigó obligando a cargar con las dudas ajenas.
El amor de una loba
Una loba necesitada de amor, viajó en búsqueda de su media naranja, en dicha travesía conoció a un poderoso e imponente león, el cual la asombró con su gran melena que era similar a los rayos del sol, pero no todo fue de color de rosa, ya que el felino por su arrogancia trataba de manera muy cruel a la lobuna, lo que provocó que huyera de esta relación. Pasado un tiempo conoció a un tigre, la situación fue la misma que con el felino de gran melena, a lo largo de su recorrido se seguía presentando el mismo problema que en sus relaciones anteriores, hasta tal punto que llegó a creer que todos los animales
eran iguales.
Un día se topó con un perro y ella pensó que su destino sería el mismo, sin embargo, el canino le demostró que la historia no siempre es igual.
No todas las
personas están hechas con el mismo molde.
Escrito por:
Óscar Ramírez Zepeda
José Ángel Cano Basilio
Jonathan Martínez
Sánchez
Milo y Mailo
En un barrio muy grande existía una familia cuya mascota era un gato llamado Milo, él era muy consentido y mimado por sus dueños, nunca le faltaba alimento, ni agua, ni mucho menos juguetes y todos los gatos de ese barrio lo consideraban muy presumido. En el otro lado del barrio había una pandilla de gatos, todos amigos muy unidos, contrario a Milo, ellos habían crecido teniendo que rascar con sus propias garras, buscando comida.
La dueña de la casa donde vivía Milo salió a tirar los desperdicios de la cena anterior, mientras que Mailo, un integrante de la pandilla conocida por conseguir comida muy fácil, escondido, esperaba cauteloso a que entraran de nuevo para llevar a cabo su rutina diaria; saltar la valla de la casa y sacar la comida en buen estado para llevarla a sus amigos. Como era costumbre Milo ya se encontraba esperando en su balcón a que Mailo entrara para poder burlarse de él. -¡Los gatos no son roedores!- gritaba. -¡Y los felinos no usan ropa, eso déjalo para los humanos!
Milo se sintió ofendido por no poder ganar la discusión por lo que se apresuró para quitarle a Mailo lo poco que había recolectado, sin embargo, no se dio cuenta que ya estaba demasiado lejos de su casa, por tal razón se perdió, asustado y sin encontrar ningún camino que recordara, busco algún lugar donde protegerse en lo que sus dueños salían a buscarlo.
Después de caminar hora tras hora, se encontró con un grupo de gatos quienes con amabilidad le ofrecieron unirse a ellos, pues su pandilla era, según ellos, 'la mejor pandilla de todo el mundo' y la comida que robaban era la más exquisita de todo el lugar, aun así Milo no creyó nada y despreció la basura que le habían ofrecido, no sin antes alardear sobre su posición tanto como pudo.
Luego de caminar, lo que al gato mimado le parecieron mil noches, llegó al mismo lugar donde había visto a los gatos que le ofrecieron alimento anteriormente y con temerosidad intentó acercarse, ya no aguantaba más el hambre puesto que sentía como su estómago estaba a punto de comenzar una revolución, fue cuando el rugido de las tripas de Milo llegó con desesperación a los oídos de la pandilla de gatos que se dieron cuenta de su presencia, entonces Mailo, con amabilidad, decidió darle la porción de comida que le correspondía aquel día puesto que Milo se encontraba en las peores condiciones que jamás hubiera visto. Fue entonces que Milo se dio cuenta que hay cosas muy pequeñas que te pueden dar más felicidad de lo que piensas. Pues todos aquellos de quienes se había burlado eran felices a pesar de lo poco que tenían.
Las cosas más insignificantes son las que te suelen hacer más feliz.
Escrito por:
Danna Michelle Cerezo Cruz
Camila Cossio González
Alison López Niño
LEYENDA
AUTORES:
López Niño Alison Michel
Cerezo Cruz Danna Michelle
Hernández Romero Javier
Rodriguez Flores Yatmatzen Marlene
Cossio Gónzales Jatziri Camila
Leyenda
Autores:
Oscar Ramirez Zepeda
Isai Rivelino
Minificción
Estaba en mi habitación realizando mi tarea cuando mi madre me llamó para comer, cuando me dirigía a la cocina algo me tomó del brazo y me tapó la boca, cuando levante mi vista vi a mi madre espantada, diciéndome ''yo también lo escuche''.
Dicen que escuchar la risa de un bebé es de lo mas agradable, pero escucharlo a las 3 de la mañana cuando yo vivo solo no es exactamente agradable.
MINIFICCIONES
LA PROPUESTA
Estaba con mi mamá, le
contaba que ayer fui a una fiesta
-Mamá, que raros son los jóvenes de ahora -¿Por
qué lo dices hija? -Es que ayer en la fiesta, cuando estaba bailando se me acercó un
muchacho…
-¿Y
qué tiene de raro?
-Que
me dijo algo que hasta este momento sigo sin entender
-¿Qué te dijo?
-Me
dijo: “Qué onda ¿un caldo? Pero yo le dije que no, porque no traía tupper
LA SIRENA Y EL PRÍNCIPE
Se encontraba la sirenita, a
la orilla del mar
-Sebastián
¿Cuándo llegara mi príncipe?
-No lo sé princesa De pronto llegó una embarcación de hombres, ella vio al príncipe y se
enamoró
-Tengo que conocerlo...Pensó
El
príncipe se acercaba hacia la orilla y ella se puso a la vista para que él la
notara, pero al verla él se echó a correr -¿Por qué corres?- Preguntó la sirena Él desde lejos le respondió -¡Es que soy alérgico al pescado!
Autor: Cerezo Cruz Danna
Michelle
3°CV
Minificciones
Por: Camila Cossio González.
Tú misión era destruirla pero no te diste cuenta que ella tenía guardado en un cofre de madera un poco de su amor, para al final fueras tú el destruido.
En su exterior pude ver un jardín en primavera, pero en su interior era un árbol seco en invierno.
Al día siguiente ya sabía donde estaría Zeus, tomó el papel de su madre, pero cuando lo empezó a interrogar, inmediatamente se dio cuenta que se trataba de Ask, por su particular manera de expresarse, así que Zeus le ofreció una bebida que lo regresó a su personalidad original, por lo consiguiente lo castigó obligando a cargar con las dudas ajenas.
El amor de una loba
Una loba necesitada de amor, viajó en búsqueda de su media naranja, en dicha travesía conoció a un poderoso e imponente león, el cual la asombró con su gran melena que era similar a los rayos del sol, pero no todo fue de color de rosa, ya que el felino por su arrogancia trataba de manera muy cruel a la lobuna, lo que provocó que huyera de esta relación. Pasado un tiempo conoció a un tigre, la situación fue la misma que con el felino de gran melena, a lo largo de su recorrido se seguía presentando el mismo problema que en sus relaciones anteriores, hasta tal punto que llegó a creer que todos los animales
eran iguales.
Un día se topó con un perro y ella pensó que su destino sería el mismo, sin embargo, el canino le demostró que la historia no siempre es igual.
No todas las
personas están hechas con el mismo molde.
Escrito por:
Óscar Ramírez Zepeda
José Ángel Cano Basilio
Jonathan Martínez
Sánchez
Milo y Mailo
En un barrio muy grande existía una familia cuya mascota era un gato llamado Milo, él era muy consentido y mimado por sus dueños, nunca le faltaba alimento, ni agua, ni mucho menos juguetes y todos los gatos de ese barrio lo consideraban muy presumido. En el otro lado del barrio había una pandilla de gatos, todos amigos muy unidos, contrario a Milo, ellos habían crecido teniendo que rascar con sus propias garras, buscando comida.
La dueña de la casa donde vivía Milo salió a tirar los desperdicios de la cena anterior, mientras que Mailo, un integrante de la pandilla conocida por conseguir comida muy fácil, escondido, esperaba cauteloso a que entraran de nuevo para llevar a cabo su rutina diaria; saltar la valla de la casa y sacar la comida en buen estado para llevarla a sus amigos. Como era costumbre Milo ya se encontraba esperando en su balcón a que Mailo entrara para poder burlarse de él. -¡Los gatos no son roedores!- gritaba. -¡Y los felinos no usan ropa, eso déjalo para los humanos!
Milo se sintió ofendido por no poder ganar la discusión por lo que se apresuró para quitarle a Mailo lo poco que había recolectado, sin embargo, no se dio cuenta que ya estaba demasiado lejos de su casa, por tal razón se perdió, asustado y sin encontrar ningún camino que recordara, busco algún lugar donde protegerse en lo que sus dueños salían a buscarlo.
Después de caminar hora tras hora, se encontró con un grupo de gatos quienes con amabilidad le ofrecieron unirse a ellos, pues su pandilla era, según ellos, 'la mejor pandilla de todo el mundo' y la comida que robaban era la más exquisita de todo el lugar, aun así Milo no creyó nada y despreció la basura que le habían ofrecido, no sin antes alardear sobre su posición tanto como pudo.
Luego de caminar, lo que al gato mimado le parecieron mil noches, llegó al mismo lugar donde había visto a los gatos que le ofrecieron alimento anteriormente y con temerosidad intentó acercarse, ya no aguantaba más el hambre puesto que sentía como su estómago estaba a punto de comenzar una revolución, fue cuando el rugido de las tripas de Milo llegó con desesperación a los oídos de la pandilla de gatos que se dieron cuenta de su presencia, entonces Mailo, con amabilidad, decidió darle la porción de comida que le correspondía aquel día puesto que Milo se encontraba en las peores condiciones que jamás hubiera visto. Fue entonces que Milo se dio cuenta que hay cosas muy pequeñas que te pueden dar más felicidad de lo que piensas. Pues todos aquellos de quienes se había burlado eran felices a pesar de lo poco que tenían.
Las cosas más insignificantes son las que te suelen hacer más feliz.
Escrito por:
Danna Michelle Cerezo Cruz
Camila Cossio González
Alison López Niño
LEYENDA
AUTORES:
López Niño Alison Michel
Cerezo Cruz Danna Michelle
Hernández Romero Javier
Rodriguez Flores Yatmatzen Marlene
Cossio Gónzales Jatziri Camila
Leyenda
Autores:
Oscar Ramirez Zepeda
Isai Rivelino
Minificción
Estaba en mi habitación realizando mi tarea cuando mi madre me llamó para comer, cuando me dirigía a la cocina algo me tomó del brazo y me tapó la boca, cuando levante mi vista vi a mi madre espantada, diciéndome ''yo también lo escuche''.Dicen que escuchar la risa de un bebé es de lo mas agradable, pero escucharlo a las 3 de la mañana cuando yo vivo solo no es exactamente agradable.
MINIFICCIONES
LA PROPUESTA
Estaba con mi mamá, le
contaba que ayer fui a una fiesta
-Mamá, que raros son los jóvenes de ahora -¿Por
qué lo dices hija? -Es que ayer en la fiesta, cuando estaba bailando se me acercó un
muchacho…
-¿Y
qué tiene de raro?
-Que
me dijo algo que hasta este momento sigo sin entender
-¿Qué te dijo?
-Me
dijo: “Qué onda ¿un caldo? Pero yo le dije que no, porque no traía tupper
LA SIRENA Y EL PRÍNCIPE
Se encontraba la sirenita, a
la orilla del mar
-Sebastián
¿Cuándo llegara mi príncipe?
-No lo sé princesa De pronto llegó una embarcación de hombres, ella vio al príncipe y se
enamoró
-Tengo que conocerlo...Pensó
El
príncipe se acercaba hacia la orilla y ella se puso a la vista para que él la
notara, pero al verla él se echó a correr -¿Por qué corres?- Preguntó la sirena Él desde lejos le respondió -¡Es que soy alérgico al pescado!
Autor: Cerezo Cruz Danna
Michelle
3°CV
Minificciones
Por: Camila Cossio González.
Tú misión era destruirla pero no te diste cuenta que ella tenía guardado en un cofre de madera un poco de su amor, para al final fueras tú el destruido.
En su exterior pude ver un jardín en primavera, pero en su interior era un árbol seco en invierno.
Los mitos me parecen bastante buenos, tienen bastante creatividad, presentan bien la situación inicial y eso hace que la historia se entienda bastante bien, me gustaron porque sus títulos llaman la atención, no son tan extensos y añadieron ciertas descripciones para embellecer el texto.
ResponderEliminar-Luis Diaz
La presentación de los mitos me agradaron muchísimo especialmente el de Perséfone ya que interpretó bien, muestra mucha seguridad y se refleja ya que en ningún momento se "traba" el volumen de voz es bueno, se entiende su mito ( se sabe muy bien la información) y el vestuario es muy bueno, me agrado mucho.
ResponderEliminar- Galileo Mauricio
La narración de los mitos me parecieron muy interesantes, el uso de la comparación esta bien empleada, son algo largos, lo que mejora su entendimiento.
ResponderEliminar-Arlete Carrazco
La narración de los mitos me parecieron muy interesantes, el uso de la comparación esta bien empleada, son algo largos, lo que mejora su entendimiento.
ResponderEliminar-Arlete Carrazco
La narración de los mitos me parecieron muy interesantes, el uso de la comparación esta bien empleada, son algo largos, lo que mejora su entendimiento.
ResponderEliminar-Arlete Carrazco
Los mitos son de lo mejor, me agradó mucho el de Ask y la forma de cómo fue escrito y terminado.
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